
Una adolescente de 16 años, reportada como desaparecida, fue encontrada en circunstancias alarmantes que subrayan la urgencia de abordar la prevención de la explotación sexual comercial en niñas, niños y adolescentes y la necesidad de una respuesta firme de las autoridades. En un acto de desesperación, una madre, después de dos semanas de angustia, logró encontrar a su hija gracias al GPS de su celular.
La adolescente de 16 años fue localizada en un alojamiento en la calle Figueroa, de la ciudad de La Paz, Bolivia, fruto del incansable esfuerzo de su madre. Las primeras indagaciones revelan un sombrío panorama de explotación sexual. Un hombre de 43 años, en contacto con la adolescente desde los 15 años, podría estar involucrado. Las amenazas de divulgar fotografías íntimas subrayan la vulnerabilidad a la que están expuestos niños, niñas y adolescentes en este mundo digitalizado.
Este caso fue parcialmente resuelto gracias a la perseverancia de la familia de la adolescente, quienes, sin apoyo institucional, emprendieron su propia investigación. Siguiendo pistas entre contactos y redes sociales, destaparon una red que, presuntamente, involucra a una mujer que capta a niñas y adolescentes.
La madre de la adolescente pide una investigación exhaustiva y que los responsables enfrenten las consecuencias. Este episodio no solo destaca la necesidad de proteger a niñas, niños y adolescentes, sino que también exige un sistema judicial fuerte que garantice la seguridad y los derechos de todos los NNA.
Escrito por: Yoshelyn Ruiz Soleto
